Hay momentos en los que sientes que algo se ha desconectado dentro de ti.
Sigues haciendo tu vida, cumples con tus responsabilidades, hablas con la gente de siempre… pero por dentro hay una sensación extraña de distancia contigo misma.
Como si llevaras demasiado tiempo pendiente de todo y de todos, menos de ti.
¿Cómo se siente esta desconexión?
- Te cuesta identificar qué te apetece realmente.
- Sientes apatía incluso hacia cosas que antes disfrutabas.
- Tomas decisiones en automático.
- Necesitas constantemente distracciones para no pensar demasiado.
Y cuando alguien te pregunta “¿qué necesitas?”, no sabes qué responder.
¿Por qué pasa esto?
A veces ocurre después de largos periodos de estrés, exigencia o adaptación constante.
Otras veces aparece cuando llevas demasiado tiempo priorizando lo externo: trabajo, pareja, rutina, expectativas…
Poco a poco dejas de escucharte y empiezas simplemente a funcionar.
¿Cómo empezar a reconectar contigo?
- Hazte preguntas pequeñas, no grandes planteamientos vitales.
- Observa qué cosas te drenan y cuáles te alivian.
- Dedica tiempo a estar contigo sin llenar cada silencio.
- Deja espacio para sentir antes de intentar entenderlo todo.
Reconectar contigo no suele pasar de golpe. Empieza cuando vuelves a prestarte atención.